Aplastante derrota PDF Imprimir E-mail
Escrito por Guillermo Arosemena Arosemena, Diario Expreso   
Miércoles, 17 de Noviembre de 2010 22:55

Barack Obama, asumió la Presidencia de Estados Unidos ofreciendo hacer dramáticos cambios encaminados a disminuir el desempleo y reducir la desigualdad.

El discurso de campaña fue a favor de un Estado grande, en contra de Wall Street y de la gran empresa privada. Un millón de personas se reunieron en Washington DC, para celebrar el triunfo entre los monumentos a Lincoln y Washington, donde cuatro décadas atrás, Martin Luther King pronunció su histórico discurso "Tengo un sueño". Se sostuvo que Obama era Franklin D. Roosevelt reencarnado.

 

Dos años después, Obama sufre una apabullante derrota, pocas veces vista en la historia estadounidense. Los politólogos de ese país comentaron que las recientes elecciones se convirtieron en referendo sobre la gestión de Obama y la respuesta fue que el pueblo estadounidense no está de acuerdo con la conducción de la economía. Se trató de un voto de censura. El enorme crecimiento del presupuesto nacional no ha servido para reducir el nivel del desempleo. La ley de atención médica obligatoria, obra de Obama, no fue suficiente para hacer cambiar de pensar a los desempleados, que incluyen universitarios, especialmente profesionales en finanzas y diversas ingenierías.

 

Los congresistas republicanos electos tuvieron un mismo discurso de agradecimiento a su electorado: Estados Unidos no quiere tener gobernantes sociales demócratas, como en Europa; el Estado no genera prosperidad, lo hace el sector privado; Estados Unidos se opone al alza de impuestos en tiempos de recesión y es excepcional por su sistema capitalista; debe mantenerse. Si Obama quiere ser reelecto a un segundo mandato, tendrá que admitir haber cometido errores y acercarse a los empresarios.

En países subdesarrollados, donde el nivel de educación de pueblo es limitado, el electorado no actúa como en el Primer Mundo. No tieneesacapacidad de reacción; a pesar de resultados económicos malos, los gobernantes mantienen elevada aceptación.

 

El control republicano podría causar problemas a Ecuador en la renovación de las preferencias arancelarias (ATPDA) y repercusiones por la posible ratificación del Tratado de Libre Comercio con Colombia.