De regionalismo e ideologías PDF Imprimir E-mail
Escrito por Guillermo Arosemena Arosemena   
Domingo, 16 de Octubre de 2011 22:51

Un ofensivo artículo sobre la Independencia de Guayaquil publicado en un diario de nuestra ciudad, pretende minimizar la importancia del 9 de Octubre y el rol de Olmedo en la Independencia. Es parte de un largo repertorio como el supuesto desprecio de Alfaro a los empresarios y las causas de la Revolución Juliana.

El columnista se refiere a historiadores irresponsables y manipuladores. Quienes deben merecer tales calificativos son aquellos que pretenden que no exista revisión de la historia y creen que sus interpretaciones del pasado son eternas. Ellos tienen décadas ofendiendo a personajes y sectores guayaquileños, desde quienes participaron en la Independencia.

Mientras la sierra brillaba en esplendor y la costa se encontraba opacada por no tener población, ni existir actividades productivas de importancia, no había críticas a los costeños. Las ofensas comenzaron después de desaparecer el poder económico y político de las provincias serranas por la quiebra de los obrajes y Guayaquil se convirtió en el motor económico y político de Ecuador desde 1820. Desde las primeras ediciones del Patriota de Guayaquil, primer periódico de nuestra ciudad se aprecia la diferencia del pensamiento ideológico entre las dos regiones, liberales los costeños, ultra conservadores los serranos. Las diferencias se acentuaron en el conflicto entre Flores y Rocafuerte. Este último tuvo que enfrentar a quienes no querían la apertura comercial; su Ministro de Hacienda fue destituido por el Congreso, primer juicio político en la Historia de Ecuador.

Por los cien años de la Academia de Historia, un historiador de la sierra, escribió un libro sobre ella. En el capítulo sobre la Independencia mencionó extensamente el 10 de Agosto, pero ignoró al 9 de Octubre. Quienes manipulan la historia no aceptan que por el 9 de Octubre y poder económico de Guayaquil, Ecuador se independizó; deben leer el informe de Jerónimo Valdés y Sierra, Subjefe del Estado Mayor del Real Ejército en Perú, solicitado por las autoridades españolas, para reportar sobre los sucesos del 9 de Octubre: "Sin la insurrección de Guayaquil no se habría perdido el Reino de Quito".