¿Quiénes afectan el entorno económico? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Bruno Faidutti   
Martes, 09 de Agosto de 2011 01:38

Por lo general tendemos a creer que cuando tambalea el sistema financiero de un país es por mal manejo o malas inversiones de los bancos, por mencionar un sector de la economía. Es costumbre mirar el árbol que cae pero no analizamos la razón.

Efectivamente pueden existir malas inversiones de los bancos dentro de un sistema financiero, pero dichas son aisladas y su comportamiento obedece al entorno económico bueno o malo que se experimenta en el mercado. En términos generales los bancos no ponen todos sus huevos en una misma canasta en términos de inversión; sin embargo, eso no quiere decir que dentro del universo de las inversiones bancarias no existan unas que afecten su liquidez y solvencia. Inicialmente toda decisión en inversión es siempre acertada, nadie invierte para perder dinero, es el entorno macroeconómico no previsto por el banquero lo que hace que parte de sus inversiones obtengan malos resultados. Igual ocurre en todos los sectores de la economía. A diferencia de otros sectores de la producción, el sector financiero es el "breaker" de la economía; cuando la economía va mal. el sector financiero es el primero en "saltar" o afectarse.

En crisis con el tiempo, siempre y cuando no haya injerencia gubernamental, el mercado se encarga de regular los precios acorde con la oferta y demanda de los bienes y servicios. Suena bonito pero esa no es la realidad de todos los bienes y servicios que se transan en la economía. En muchos países todavía hay mucha injerencia del gobierno en la activad económica privada. Los gobernantes de turno siempre se están preguntando si hay que regular los precios de la canasta familiar, el transporte, combustibles, tarifas eléctricas, agua potable, tasas de interés, etc. La repuesta es definitivamente no, porque el mercado se encarga de ello.

Gracias a Dios la economía de bienes y servicios es muy intensa como para que se puedan establecer políticas de control de precios en todos los mercados del mundo. De allí radica la libertad del ciudadano para interactuar voluntariamente en la economía sin interferencia de ningún poder supremo, tan sólo con las ganas y deseos de transar bienes y servicios al gusto de sus necesidades, con dinero o con el esfuerzo de su conocimiento y habilidades. Estos actores económicos hacen que nuestros gobernantes se enorgullezcan cuando las estadísticas económicas favorecen su imagen. Lamentablemente, la mayoría de los gobernantes no consideran a los consumidores, ciudadanos todos, como parte del éxito de los resultados macroeconómicos al querer ordenar sus vidas con impuestos. Esto motiva un desaceleramiento de la economía porque el dinero que el gobierno quita a los ciudadanos vía impuestos no aporta al crecimiento económico como debería ser al crearse desviaciones al mercado de bienes y servicios. Me explico, por un lado, un ciudadano al pagar impuestos está cediendo dinero al gobierno, el mismo que pudiera servir para mayor número de transacciones de bienes y servicios, por ende se reduce la actividad económica privada.

Por otro lado, el gobierno recibe los impuestos y tiene muchas alternativas de uso del dinero: una, paga sueldos a una burocracia que poco aporta con su esfuerzo a la economía, salvo excepciones; dos, subsidia ciertos precios creando desequilibrio en la oferta por los bienes y servicios subsidiados; tres, regala el dinero a los más necesitados y nunca sabremos si la acción mencionada ayudó o no al beneficiario. Esto también crea relajaciones a la economía porque siempre habrá la sensación de que nunca fue suficiente lo que se regaló; cuatro, transfiere al exterior para pago de deuda externa, cuyo efecto es nulo para nuestra economía al no gastarse el dinero en el país; cinco, invierte en infraestructura y seis, compra bienes y servicios. En estas dos últimas alternativas de uso de dinero es dónde el gobierno más contribuye a los resultados macroeconómicos, pero jamás será eficiente como lo es el sector privado porque siempre habrá el fantasma de la corrupción en cada dólar que gasta o invierte el Estado.

Cabe preguntarse, ¿quiénes influyen en el entorno macroeconómico de un país?: La repuesta es simple, las catástrofes naturales y el Estado. Como las catástrofes naturales no las podemos predecir las debemos tomar como una oportunidad para surgir de las ruinas de manera ordenada y así sabremos qué tan formado moral y éticamente se encuentran nuestros pueblos.

El Estado es perceptible; es decir, lo podemos mejorar disminuyendo sus facultades de decisión sobre la actividad económica y achicándolo en su rol en la sociedad, para que su actuación sea positiva y no afecte los mercados nacionales o internacionales, caso contrario observen los países socialistas y comparen sus resultados macroeconómicos con aquellos de mayor libertad económica o menos relación estatal.