LA ALEGRÍA CAPITAL PDF Imprimir E-mail
Escrito por Juan José Illingworth   
Martes, 26 de Julio de 2011 02:10

El Decreto Presidencial del 28 de abril de 2011 dispuso que todos "los órganos, organismos y entidades de la Función Ejecutiva", pongan en práctica "todas las medidas legalmente necesarias" para que "se viabilice y facilite la ejecución" del proyecto: "Metro de Quito". La peculiar redacción del Decreto le da un giro especial a toda la administración pública: No es que la capital sirve para administrar el Estado sino que todo el Estado debe servir para atender a un proyecto de la capital. Parecería una exageración, pero es exactamente lo que dispone el Decreto. 

Como parte de la promulgada alineación del Estado Central a los intereses de la Capital, se ordenó en el mismo Decreto que el Ministerio de Finanzas utilice los impuestos de todos los ecuatorianos para concretar el financiamiento "en al menos el 50% de su costo, de conformidad con el presupuesto y la programación del proyecto que se derive de los estudios en ejecución". Dicho en dólares: al menos 50% "de lo que cueste", siendo que apenas el primer ramal ya ha sido estimado en 1.386 USD Millones. Dicho en tiempo: en el plazo que sea; y ya han anunciado que el proyecto sólo podría ser autosustentable a partir del año 2030.

Otra consecuencia del Decreto sucedió el 22 junio de 2011, cuando el Instituto Nacional de Preinversión, entregó 20.86 US Millones para "Estudios" del proyecto, adicionales a los 8 US Millones que antes ya había aportado.

Algunos quiteños han manifestado su alegría por esta nueva obra colosal; otros en cambio, como el ex Alcalde de Quito, Antonio Ricaurte, han hecho públicas sus preocupaciones, entre ellas la de que el Proyecto global costará mucho más, que el financiamiento no está asegurado si adviene otro Presidente y que nunca será autosustentable.

Pero esta incertidumbre tiene un antídoto, pues si la burocracia capitalina no piensa en todos, al menos piensa en todo, por eso le añadieron al Decreto Presidencial un Artículo por el cual el Gobierno Central, además de financiar "al menos el 50%" de lo que cueste, también deberá "respaldar con garantías soberanas" los créditos internos o externos que requiera el municipio de Quito o sus empresas públicas, las cuales según el Ex Alcalde Ricaurte, tienen apenas una capacidad total de endeudamiento de entre 16 y 20 millones anuales, entre los que está incluido el pago del financiamiento de otros muy diversos proyectos. Muchos internautas ya han visto en este esquema un "Talabela 2", es decir cheques en blanco para manos no tan blancas.

Es verdad que los trancones y la polución han ido restando calidad de vida de quienes residen en Quito. Que existen allá serios problemas para transportarse, nadie lo duda. Pero problemas semejantes los hay en muchas ciudades ecuatorianas y a lo largo de las zonas rurales, en donde a menudo vemos que se llega a "majar lodo" con pie descalzo, porque las vías de transporte ni siquiera existen. Al menos en Quito hay un trolebús, que ya antes financiamos todos los ecuatorianos en la administración del Alcalde Mahuad, también con empresas españolas. ¿Es acaso justo que ahora debamos financiar esta obra que, aún cuando podría llegar a beneficiar a unos 200 mil quiteños al día, aquello representaría apenas el 1.4% de la población del país?.

Cada kilómetro de un sistema completo de Metro cuesta entre 65 y 100 USD Millones, es decir, casi lo mismo que una autopista de 100 kilómetros. En carta pública al diario EXPRESO el Ing. Federico Von Buchwald, Gerente de la Fundación Metrovía de Guayaquil, estima en $ 7,50 USD la inversión necesaria por cada pasajero día de la Metrovía, frente a $ 7.170 USD por cada pasajero-día en el proyecto del Metro de Quito y concluye: "Casi 1.000 veces más que un sistema BRT (Bus Rapid Transit) como la Metrovía". De acuerdo a esta desproporción, la Metrovía de Guayaquil debería llamarse "MILÍMETRO", frente al "METRO" de Quito. ¿Qué nombre habría que reservarle a los sistemas del resto del país?.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Constitución en su Art. 273 dispone que "Únicamente en caso de catástrofe existirán asignaciones discrecionales no permanentes para los gobiernos autónomos descentralizados". Sin embargo, alegando literalmente que sólo su Gobierno puede hacer los más grandes proyectos de la historia, el Presidente Correa, en un acto de inequidad, que además es inconstitucional, ha comprometido para Quito el pago de no menos de 720 USD Millones.

Recordemos que en Ecuador hay 60 cantones cuyas municipalidades recibirán del Gobierno Central menos de 2 US Millones para todo el año 2011, otros 140 recibirán menos de 10 USD Millones. Sólo 18 municipalidades recibirán más de 10 y menos de 29.3 Millones, las de Cuenca, Guayaquil y Quito recibirán 39.16, 202.57 y 263.97 US Millones respectivamente. Que Quito quiera un METRO no es problema alguno para el resto de ecuatorianos, pero al que quiere celeste que le cueste, no es bueno procurar la alegría capital con la pena capital para los contribuyentes del resto de ciudades.